Antes de mi intervención
Barto Estudio me contactó con una infraestructura fragmentada levantada a lo largo de los años sin asesoría técnica: dominios caros en distintos proveedores, servicios activos que no estaban siendo utilizados, correos atados a plataformas costosas y una estructura dificil de entender.
Además, Google Workspace se había convertido en un problema: no podían crear todas las cuentas de correo que necesitaban sin pagar por cada usuario adicional.
El problema no era técnico: era operativo y financiero. Estaban pagando de más por sistemas que no aportaban valor real, y cualquier cambio futuro implicaba riesgo.
El reto
Aunque la infraestructura del estudio tenía mucho margen de mejora, cumplía correctamente su función. Por eso, era fundamental implementar cambios sin generar fricción ni afectar sus operaciones diarias.
El objetivo era:
- Mantener exactamente la misma operatividad diaria.
- Reducir costos recurrentes.
- Documentar los cambios para que conservaran el control de su infraestructura.
- Eliminar dependencias de plataformas innecesarias.
- Minimizar el tiempo fuera de servicio.
Lo que hicimos
Elegimos una franja de tiempo con poco volumen de trabajo para minimizar el impacto. Los cambios de dominio no generaron tiempo fuera de servicio, y el correo solo estuvo inhabilitado durante algunas horas.
Dominio
Transferimos su dominio a Cloudflare para pagar el precio de costo y mejorar la distribución de contenido.
La migración se realizó sin impacto en sus servicios activos.
Servicios de Google y correos
Migramos su organización de Google Workspace a cuentas personales de Google con Google One, y movimos sus correos a un nuevo servidor más accesible pero igual de robusto.
Esto les permitió crear cuentas ilimitadas sin pagar por cada usuario, y disponer de mayor almacenamiento compartido por un menor costo.
Hospedaje
Unificamos su hosting web y correo electrónico en un único servidor de alto rendimiento y bajo costo.
Servicios innecesarios
Analizamos sus facturas de TI y cancelamos servicios que ya no eran necesarios, pero que mantenían activos por temor a generar consecuencias técnicas.
El resultado
Barto Estudio migró exitosamente su infraestructura a un enfoque más simple, centralizado y económico.
El estudio solo estuvo unas horas sin correo electrónico y conservó exactamente la misma operatividad, pero con mucha menos complejidad.
Además, no tuvieron que cambiar sus direcciones de correo: sus nuevas cuentas comunes de Google ahora reciben su correo corporativo. Por lo que ningún cliente se vió afectado por el cambio en la forma de trabajar o contactarlos.
El ahorro
Entre migraciones y cancelaciones, Barto Estudio logró ahorrar USD 415 anuales - el equivalente a más de 14 veces el valor de mi servicio.